Su cuerpo se llenó de impotencia.
Como deseaba tenerle. Ambos sentian ese deseo.
Y si él supiera que estuvieron a 4 metros de distancia, y no la vio, seguro que rebentaría enrabiado.
Recordó algo que le pasó por la cabeza no hacia muchos dias: Se conformaría con verle a lo lejos.
Tras ese atisbo de sus pensamientos, sonrió levemente. Y emprendió su marcha por donde la habia dejado.
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